En la República Dominicana, varios vehículos de los años 80 siguen siendo utilizados y apreciados, tanto por su durabilidad como por su valor sentimental y cultural. A continuación, se destacan algunos de los modelos más representativos:
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Modelos de los 80 que aún circulan en RD
Toyota Corolla (E80, E100)
El Corolla ha sido un pilar en el parque vehicular dominicano. Las generaciones E80 (1979–1983) y E100 (1987–1991) son especialmente comunes en el transporte público y privado debido a su fiabilidad y facilidad de mantenimiento. Su popularidad se mantiene vigente, aunque enfrenta competencia de modelos más recientes como el Hyundai Sonata.
Honda Civic (1980–1989). El Civic de los 80 es muy valorado por su eficiencia de combustible y diseño compacto. Modelos como el CRX de 1987 y el Civic DX de 1988 siguen siendo populares entre los entusiastas de los autos clásicos y se
Nissan Sentra (Datsun 210). El Datsun 120Y, precursor del Sentra, fue muy popular en la década de 1970. La generación que siguió, el Datsun 210 (1977–1981), y la posterior Nissan Sentra (1981–1985), consolidaron la presencia de Nissan en RD. Aún se pueden ver ejemplares en funcionamiento, especialmente en el transporte público.
Chevrolet Opala (1982–1989). Aunque no es tan común como los modelos japoneses, el Chevrolet Opala, ensamblado en Brasil, tuvo una presencia notable en RD durante los años 80. Su diseño y características lo hicieron atractivo para ciertos sectores.
Ford Mustang (1980–1989). El Mustang de los 80, especialmente el modelo GT, es un clásico americano que aún se aprecia en RD. Modelos como el Mustang Ecoboost Turbo de 2017, aunque más recientes, mantienen la esencia del clásico.
Chevrolet Caprice Classic (1986). El Caprice Classic de 1986 es un sedán de lujo que combina confort y estilo. A pesar de su tamaño, sigue siendo una opción popular entre los amantes de los autos clásicos en RD.
El mantenimiento de estos vehículos requiere atención constante. Componentes como frenos, bujías y suspensión son los más propensos a fallar. Sin embargo, debido a que muchos autos clásicos no se utilizan frecuentemente, los propietarios deben ser diligentes para evitar daños por inactividad.
Algunos vehículos se mantienen en garajes por generaciones, heredados de padres a hijos. Además, el uso de autos clásicos en películas, videos y sesiones fotográficas se ha convertido en una fuente de ingresos para cubrir los gastos de mantenimiento.
Mery Adames

